Historia de la contabilidad, ¿cómo y cuándo nace?
19/10/2023 16:50

La contabilidad es universalmente conocida como la disciplina que estudia, mide y analiza la situación o el patrimonio financiero de una organización en un período determinado, en donde se tienen registros de todos los movimientos económicos que realiza una empresa, ya sea de sus compras, de sus ventas, de sus utilidades, de sus pérdidas, entre otras cosas. Llevar la contabilidad de las empresas es sumamente importante, ya que permite conocer cuál es la situación financiera de la organización, de manera que pueda facilitar la toma de decisiones en el futuro. Pero, ¿de dónde viene la contabilidad?, ¿cuándo se originó? y ¿por qué tiene tanta importancia?, en este artículo, vamos a explicar la historia de la contabilidad.
El origen de la Contabilidad
Para encontrar el origen de la contabilidad, debemos remontarnos a bastantes años atrás, alrededor del año 6000 antes de Cristo. En esa época, las civilizaciones antiguas ya habían experimentado actividades como la escritura, y la utilización de los números. La creciente actividad comercial basada en trueques llevó a los comerciantes a buscar un medio para registrar estos trueques y mantener un control de las transacciones económicas. Como resultado de esta necesidad, nació la tablilla de barro, un antecedente remoto y antiguo de lo que sería el primer "libro diario".
En esta tablilla de barro, se pueden observar números curvilíneos trazados con un punzón, fue utilizada como medio de registración contable por las culturas minoica y micénica, en la antigua Mesopotamia, y es el primer registro contable de la historia conocida.

Progresando en el transcurso del tiempo, específicamente en la antigua Babilonia entre los años 5400 y 3200 antes de Cristo, se da el nacimiento de las primeras operaciones bancarias formalizadas. En este contexto, las instituciones financieras de la época empezaron a recibir depósitos y ofrendas de individuos, necesitando entonces una persona que tenga como único fin realizar las registraciones de las transacciones, comenzandose a definir la profesión del "asistente contable".
Leyes contables en la antigua Grecia
Simultaneamente en la antigua Grecia, alrededor del año 5000 antes de Cristo, se promulgaron las primeras leyes contables de la historia. Estas leyes imponían un requisito esencial a todos los comerciantes de la época: llevar un registro meticuloso de cada una de sus transacciones comerciales. Para cumplir con esta obligación, se utilizaron libros especiales que se consideran los primeros libros contables de la historia. Estos documentos representaron un hito importante al formalizar el proceso de registro de transacciones económicas y sentar las bases del desarrollo posterior de la registración contable.
La contabilidad en la civilización Egipcia
La civilización egipcia desempeñó un papel significativo en el desarrollo de la contabilidad. Los encargados de llevar a cabo esta tarea eran los escribas, individuos especializados que, entre otras cosas, registraban las operaciones contables. Sus registros no solo se limitaban a libros, sino que también se plasmaban en lápidas, paredes e, incluso, papiros.
Dada la fuerte presencia de actividades agrícolas y comerciales en Egipto, la contabilidad se convirtió en una disciplina esencial, la profesionalización de la actividad contable en esta civilización allanó el camino para un mayor desarrollo de la materia.
El rey Amurabi y las leyes de registro en Babilonia
Avanzando aún más en el tiempo, alrededor del año 2000 antes de Cristo, en la misma Babilonia, el rey Amurabi desempeñó un papel crucial al proponer una codificación que establecía tanto leyes penales como de comercio. En una de las leyes que promulgó, se hizo hincapié en la importancia de que los comerciantes registraran sus actividades comerciales de manera exhaustiva. Esta regulación marcó un hito importante al imponer la obligación de llevar un registro contable riguroso, contribuyendo significativamente a la evolución de la contabilidad en la antigüedad.
La contabilidad de la edad antigua y edad media
Continuando nuestro recorrido, llegamos a la antigua Roma, específicamente entre los años 356 y 323 antes de Cristo. Durante este período, los jefes de familia tenían la costumbre de mantener un registro detallado de sus ingresos y gastos en un libro conocido como "adversario". Este libro estaba dedicado exclusivamente a los registros contables, lo que marcó un gran avance en cómo se realizaban las registraciones.
La Edad Media también fue testigo de significativos progresos en el ámbito contable. En esta época, en la ciudad de Constantinopla, se introdujo una moneda llamada "Sólido bizantino", que desempeñó un papel crucial en la estabilización de la economía romana, la cual atravesaba una gran crisis. En el contexto italiano del siglo XIII, con ciudades como Venecia, Florencia y Génova como centros destacados de actividades comerciales y artísticas, la contabilidad cobró una creciente relevancia y comenzó a considerarse una profesión de gran prestigio. Durante este período, se desarrollaron nuevos métodos para registrar las transacciones comerciales, y se atribuye a la ciudad de Génova la creación del método de la partida doble, un hito de gran relevancia en la evolución de la contabilidad moderna.
Luca Pacioli: el creador de la Partida Doble
Probablemente el momento más significativo en la historia de la contabilidad se produjo en el siglo XV, con la figura de Luca Pacioli, un fraile franciscano italiano nacido en 1445 en Florencia. En 1494, publicó un libro llamado "Suma de aritmética, geometría, proporciones y proporcionalidad," en el que analizó sistemáticamente el principio de la partida doble, un tratado que continúa siendo el pilar de la contabilidad moderna.
Axiomas de la contabilidad por partida doble
En su influyente obra, Luca Pacioli plasmó una serie de reglas fundamentales que rigen el principio de la partida doble en la contabilidad.
Es importante destacar que estos principios son la base sobre la cual se construyó toda la teoría contable contemporánea. A continuación, se presentan los axiomas y reglas adicionales que complementan este sistema:
- "No hay deudor sin acreedor," y viceversa, lo que se traduce en que no existe una partida contable sin una contrapartida adecuada.
- A cada cuenta deudora corresponde una o más cuentas acreedoras, y siempre por el mismo importe.
- En todo momento, la suma de los débitos debe ser igual a la suma de los créditos.
- Las pérdidas se registran mediante débitos, mientras que las ganancias se acreditan en las cuentas.
- El patrimonio de una entidad es independiente del patrimonio de sus propietarios.
- El valor de los recursos poseídos por una entidad es igual al valor de las participaciones relacionadas con ella.
- Los elementos patrimoniales y las razones que generan sus cambios se representan a través de cuentas en las que se registran anotaciones o se asientan las variaciones que representan.
- El saldo de una cuenta es el valor monetario de dicha cuenta en un momento dado, y este saldo se modifica con cada operación que afecta a los elementos que representa.
- Las cuentas de activos y gastos tienen saldos deudores, mientras que las cuentas de pasivos, ingresos y patrimonio neto tienen saldos acreedores.
- En cada asiento contable, sin importar el número de débitos y créditos, la suma de los saldos debe ser igual.
- Para eliminar un importe previamente registrado, la cuenta correspondiente debe ser la que la represente y el importe debe ser el mismo que se registró previamente.
- Cada cuenta se divide en dos secciones: el DEBE y el HABER, lo que facilita el registro y seguimiento de las transacciones.
Estos axiomas y reglas proporcionan una estructura sólida para la contabilidad y son esenciales para garantizar un registro preciso y coherente de las transacciones financieras. Además, la igualdad fundamental Activo = Pasivo + Patrimonio Neto subraya la relación intrínseca entre los activos, los pasivos y el patrimonio neto de una entidad.

La revolución industrial y su impacto en la contabilización
A finales del siglo XVIII, se vivió un evento importante: la Revolución Francesa. Esta revolución marcó un punto de inflexión en la historia, ya que las actividades comerciales crecieron de manera significativa, y la contabilidad se volvió cada vez más necesaria para llevar el registro de las operaciones de las empresas. Los contadores de la época ya utilizaban el método de la partida doble y conceptos básicos relacionados con la actividad contable.
A medida que transcurría el siglo XIX, la contabilidad experimentó diversas modificaciones en la naturaleza de las cuentas y se fue institucionalizando. Aparecieron escuelas de pensamiento contable, como la Escuela Personlista, la Escuela Toscana y la Escuela Patrimonialista. Se desarrollaron principios contables sofisticados y se introdujeron nuevos conceptos, como la depreciación, la amortización y las reservas.
A finales del siglo XIX, se llevaría a cabo la Revolución Industrial y el crecimiento de las actividades empresariales. Las industrias empezaron a fabricar las primeras máquinas contables que facilitaron el procesamiento de la información financiera. En 1888, William S. Burroughs inventó la primera máquina de registración contable, revolucionando el mundo industrial.

La Contabilidad en el siglo XX y las normas internacionales
A medida que avanzaba el siglo XX, la industrialización se aceleraba, y la actividad comercial crecía en todo el mundo. Los gobiernos, la banca y la bolsa de valores comenzaron a exigir la emisión de estados financieros certificados. En 1916, se fundó la American Accounting Association, una institución dedicada a la investigación y la práctica contable.
Sin embargo, la contabilidad aún no contaba con normas que regularan la actividad. Fue en 1973, con la fundación del Comité Internacional de Normas Contables (IASC) en Londres, que se promulgaron las primeras leyes internacionales de contabilidad, que posteriormente se denominaron NIIF o IFRS. Estas normas regulan la forma de preparar y presentar la información sobre los hechos económicos y financieros derivados de las actividades de las empresas.
Décadas más tarde, en 2001, se fundó la Junta de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) en Londres, que se dedica al establecimiento de normas contables de carácter internacional. Esta institución es el principal referente de las NIIF en la actualidad.
En resumen, la contabilidad ha sido una parte fundamental de la historia de la humanidad, permitiendo el progreso económico y empresarial a lo largo de los siglos. Comprender su evolución es esencial para apreciar su importancia en el mundo actual, donde las normas internacionales de contabilidad juegan un papel crucial para todas las empresas del mundo. La contabilidad ha evolucionado para adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad y los negocios, y su historia muestra la importancia de mantener registros financieros precisos en el desarrollo económico y empresarial.
Espero que este artículo sea de utilidad. Si tienes alguna pregunta o necesitas más información, no dudes en preguntar.
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